La Asociación de Jueces por la Democracia (AJD), al cumplir dos décadas de lucha en el asociacionismo judicial, dentro del Poder Judicial de Honduras, se dirige a nuestras afiliadas y afiliados, a las y los servidores judiciales en todo el territorio nacional y de igual manera a la comunidad nacional e internacional, para reafirmar NUESTRO COMPROMISO INQUEBRANTABLE POR LA DEFENSA DE LA INDEPENDENCIA JUDICIAL, LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS, EL FORTALECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA Y EL ESTADO DE DERECHO EN HONDURAS, por lo que ratificamos como pilares de nuestras luchas, los siguientes:
1.- Defensa de la independencia judicial: Reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable por la defensa de la independencia judicial y el fortalecimiento de la democracia y el Estado de derecho en el país. Nos comprometemos a continuar aportando en el fortalecimiento técnico y la sensibilidad social de nuestros afiliados/as, como fundamento para el ejercicio de una judicatura imparcial e independiente y continuaremos vigilantes ante cualquier medida que afecte la autonomía de la justicia como base del Poder Judicial.
2.-Rechazo a injerencias o presiones sectoriales: Continuaremos rechazando con dignidad las presiones políticas y las interferencias provenientes de cualesquier sector interno o externo que pretenda instrumentalizar la judicatura a favor de sus intereses.
3.- Garantía del debido proceso: Reivindicamos democracias robustecidas, siendo estas las únicas capaces de garantizar el debido proceso, la legalidad y la protección de los derechos humanos sin distinción alguna.
4.- Modernización y reformas legales integrales: Sostenemos la importancia de impulsar reformas legales integrales en el sistema de justicia, que permitan edificar institucionalidad y avanzar hacia una justicia moderna. Este avance debe concebirse desde un Poder Judicial que actúe como garante firme de los derechos humanos, priorizando la tutela de los sectores más desprotegidos y vulnerables del país.
5.- Seguridad para los operadores de justicia y protección integral: Exigimos de manera urgente la implementación de un Mecanismo de Protección para Jueces/zas y magistrados(as), que proteja la vida e integridad de las y los operadores de justicia. Estas garantías no deben limitarse al entorno personal del funcionario, sino extenderse de forma integral a sus familiares y para proteger su independencia en el ejercicio del cargo.
6.- Alerta urgente por la vulnerabilidad de la Judicatura de Paz en el país: Manifestamos nuestra más alta preocupación por la falta de garantías de seguridad que enfrentan las juezas y jueces de paz designados a ejecutar allanamientos y desalojos forzosos. Instamos a las altas autoridades de la Corte Suprema de Justicia y en especial a la Sala de lo Penal, a intervenir de forma inmediata y preventiva. Es imperativo que se tome en cuenta la designación de otros jueces ejecutores para estos procedimientos de alto riesgo, a fin de evitar un riesgo inminente en la integridad física y la vida de los jueces de paz en toda la República.
7.- Oposición a la impunidad: Rechazamos cualquier tratamiento privilegiado que pueda conducir a la impunidad de cualquier sector social o político. Instamos a cada juez y jueza de toda la República a mantener su independencia incólume y a denunciar cualquier intento de presión externa o interna. La independencia judicial es una garantía ciudadana y nos corresponde defenderla a los jueces y juezas.
8.- La AJD como un espacio de lucha: Más que una asociación, somos un espacio permanente para la defensa de la independencia judicial, el fortalecimiento del Estado de derecho y la democracia en el país, así como garantes de los derechos humanos, en especial de los sectores históricamente desprotegidos.
9.- Agradecimiento a la membresía: Expresamos una gratitud permanente a nuestros afiliados y afiliadas. Su valentía nos motiva a permanecer firmes. Hacemos un reconocimiento profundo a los jueces y juezas fundadores de la AJD quienes se han mantenido como una columna inquebrantable para el sostenimiento de esta asociación. De igual manera, extendemos este sincero agradecimiento a las organizaciones y amigos aliados de la AJD, quienes con su lucha constante y cercanía histórica fortalecen nuestro camino, recordando siempre que la defensa de la justicia es un esfuerzo compartido.
A veinte años de nuestra fundación, las juezas y jueces que integramos la AJD seguimos sosteniendo los pilares de la justicia en Honduras, velando por una justicia independiente, transparente y al servicio del pueblo hondureño.
Dado en la ciudad de Tegucigalpa, a los 11 días del mes de agosto de 2026.
JUNTA DIRECTIVA NACIONAL
ASOCIACIÓN DE JUECES POR LA DEMOCRACIA
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