La Asociación de Jueces por la Democracia (AJD), ante los recientes acontecimientos que amenazan la estabilidad de la Corte Suprema de Justicia, comunica a la nación y a la comunidad internacional lo siguiente:
1. Que la independencia judicial no es un privilegio de los jueces, sino un derecho de los ciudadanos a ser juzgados por tribunales libres de presiones políticas, económicas o externas.
2. Que la renuncia de la presidenta de la Corte Suprema bajo evidente presión política del Legislativo y cualquier intento que pudiera darse de modificar la integración de las salas de la CSJ mediante coacción o amenazas de juicio político, sin sustento jurídico y con injerencias de otros poderes del Estado, constituye un «golpe técnico» a la institucionalidad del sistema de justicia.
3. Que la separación de poderes es la columna vertebral de nuestra democracia y cualquier resquebrajamiento de esta garantía sumerge al país en la inseguridad jurídica y el autoritarismo, tal y como hoy acontece en el país con la implementación ilegal de los denominados “juicios políticos”.
ANTE ESTA REALIDAD QUE AMENAZA EL ORDEN CONSTITUCIONAL, EXIGIMOS:
I. El cese Inmediato de la injerencia política, el respeto absoluto a la independencia de la Corte Suprema Justicia y de todos los jueces, juezas, magistradas y magistrados.
II. La gestión y dirección del Poder Judicial corresponden exclusivamente a sus órganos internos de gobierno, libres de agendas partidarias sectarias. ¡Fuera manos de la justicia!
III. Respeto al debido proceso y estabilidad en el cargo: rechazamos la instrumentalización del juicio político como herramienta de persecución y de ajuste de cuentas. Cualquier proceso de responsabilidad debe basarse en un juicio justo, garantizando el derecho a la defensa, los estándares internacionales sobre esta materia y renunciando los actores político-partidarios a la finalidad manifiesta de desestabilizar la judicatura por conveniencias políticas.
IV. Exigimos un alto al reparto de funcionarios del Estado: continuar con la destitución de altos funcionarios del Estado, evidencia el quebrantamiento de la democracia y del Estado de Derecho, la herramienta de juicio político, tal y como se está instrumentalizando, demuestra que lo que se persigue es el reparto sectario y la cooptación de las instituciones estatales.
IV. Transparencia en la toma de decisiones internas: exigimos que el pleno de la Corte Suprema y sus salas operen bajo criterios estrictamente jurídicos y de carrera judicial, asegurando que los nombramientos y rotaciones internas no sean moneda de cambio en negociaciones externas.
La AJD, reafirma el compromiso inquebrantable con la Constitución de la República y el respeto de la institucionalidad. Los jueces y juezas de Honduras no cederán ante presiones que pretendan convertir al Poder Judicial en un apéndice de otros poderes estatales. Y desde ya advertimos a los “señores de la política”: con las leyes y la democracia no se juega.
Instamos a la sociedad civil y a los organismos internacionales a mantenerse vigilantes ante este asedio y captura del sistema judicial en Honduras.
«Sin jueces independientes, no hay justicia; sin justicia, no hay democracia.»
Tegucigalpa, 26 de marzo de 2026
JUNTA DIRECTIVA NACIONAL
ASOCIACIÓN DE JUECES POR LA DEMOCRACIA
Be the first to comment